Blog

Testimonio: Polo Monzón

Escrito por:

Testimonio_Polo Monzon_2016-11__1480085879_201.240.147.86

 

Desde muy niño siempre andaba buscando no sabía qué. Tuve unos problemas de nacimiento que afectaron mi sistema motor grueso y fino, además de un exceso de sudoración en mis manos que se ahondaba con la tensión y algunos escenarios de epilepsia. En paralelo a esto y paradójicamente desarrollé una buena memoria, habilidades para las matemáticas y con mucho esfuerzo llegué a jugar fútbol. En esos momentos, intuía que los seres humanos tenemos el compromiso de seguir adelante ante cualquier adversidad e inconscientemente me enfrentaba a ellas. Casi irresponsablemente me ponía al frente sin miedo al ridículo o la burla.

 

Polo Monzon

Logré forjar una profesión, pero algo dentro de mí me decía que me faltaba algo. Me sentía un ser incompleto y por las noches me levantaba con una opresión en el pecho. Era como si mi corazón quisiera hablar; tomé la decisión de estudiar algo de metafísica de manera autodidacta y leí un número apreciable de libros. La verdad, entendía racionalmente muy poco pero seguía adelante y en ese momento no sabía por qué. A pesar de ello desarrollé una aprensión negativa. Tenía ligeros ataques de pánico especialmente cuando manejaba o en alturas; conjuntamente con ello enfrenté un proceso de cáncer que superé luego de un año de tratamiento. Comprendí que esta enfermedad del alma me estaba enviando un mensaje que lo asocié con lo estudiado los meses anteriores, concatené hechos e intenté y logré cambiar mi forma de vida tanto en alimentación como con mis sentimientos más profundos.

Crecí profesionalmente. Pude lograr entender una nueva vocación hacia la ayuda social y al ambiente, pero todo esto no iba ser posible sino encontraba la llave que abriera mi espíritu, mi alma y mi cuerpo; seguí probando muchas cosas pero el vacío continuaba, hasta que un día pase por el BIKRAM y me causó curiosidad. Al día siguiente, un amigo me contó cómo funcionaba. Esa misma noche me encontré con otro amigo que me dio un explicación más a fondo. Como no creo en las casualidades lo tomé como un mensaje; al día siguiente, entré a la clase y a luchar con los pensamientos más negativos, a bloquear la rodilla, a respirar por la nariz, etc. Al cabo de un año se acabaron los ataques de pánico, siento mi corazón y los pulmones conectados y, si no lo están, los conecto en cualquier momento. Duermo como niño, cero dolores de cuello, y lo principal, estoy acercándome a lo que desde niño estaba buscando con la ventaja que hoy ya sé qué es y cómo lo lograrlo: con BIKRAM YOGA.

 

Polo Monzón

(21/11/2016)

1

Sobre el autor

Únete a la conversación

  1. Tito  7 diciembre, 2016

    Que bonito y sentido testimonio.

Déjanos un comentario

Dínos algo