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Testimonio de Bruna Figari

Escrito por:

Bruna Figari

Soy Bruna Figari Gonzales Vigil, tengo 44 años y soy mamá de tres niños. Trabajo en el campo de la educación, acompañando a adolescentes y a sus papás en una variedad de espacios.

Hace tres meses tomé la decisión de comenzar a ir al Bikram yoga. Ya antes lo había experimentado y me encantó, pero esta vez quería hacer algo un poquito diferente… El reto era 3 meses seguidos yendo a las clases, pero no menos de 4 veces por semana. Y así lo hice y esta diferencia es la que me da algo que contarles.

1 trimestre, 90 minutos, 4 a 5 veces por semana ¿Es mucho? ¿Es poco? Eso es relativo, pero lo que sí está claro es que quiero MÁS! En este tiempo, los beneficios de la práctica de los cuales tanto había escuchado hablar finalmente se dieron y los experimento día a día. Puntualmente me curé de un dolor de espalda baja que me había llevado a la sala de emergencia dos veces en un año, y de la rodilla derecha, la cual no podía doblar por completo sintiendo una permanente molestia que no se iba con nada. Simplemente curada. Esto es bastante, suficiente como para recomendarlo como medicina. Podría dejar este relato aquí, pero en mí los beneficios de la práctica han sido muchos más. Si tuviese que resumirlos en dos palabras serian “OPTIMISMO y CALMA”. Un regalo del universo, que me llega en tiempos súper difíciles.

Pero como no los tengo que resumir en un par de palabras continúo…
Lo más difícil para mí es tomar la decisión de ir, llegar al estudio, dejar hijos, trabajo, cama a las 6 am., etc… y llegar. Por eso aprendí que esto es algo que no me lo puedo preguntar, hay que identificar qué es lo que uno necesita, no lo que uno quiere, y hacer eso que necesitas hasta que tu cuerpo te lo pida y se transforme en lo que uno quiere… beneficio del Bikram.

Durante la práctica, el pararme frente a un espejo durante 90 minutos mirándome, es un enorme reto para mí (con un inmenso sobrepeso, el cual terminó por alejarme de los espejos de cuerpo entero por completo hace ya varios años). El Bikram me ha permitido mirarme durante hora y media pero ver más allá, mas allá de mis rollos y reconocer que nunca es muy tarde, ni uno es muy viejo, ni muy gordo, ni muy depre para comenzar a practicar y SÍ, ese sobrepeso puede evaporarse… otro beneficio.

Es una realidad que durante la práctica la energía en la sala se comparte, uno puede recargarse de la energía de los demás si ese día la tuya está bajetona, así como los demás se ganan con la tuya si estás radiante. La energía se comparte pero la práctica es personal. El hecho de no poder hacer la postura como “ella” o “él” que la hacen perfecta, me había traído frustración en el pasado. Hoy me consta que todos podemos llegar a alcanzar “esa postura”, no por magia sino porque la práctica es una ciencia. Al escuchar el diálogo, seguir las indicaciones identificando las partes del cuerpo que trabajan, llegando a TU máximo, dejándote guiar, el beneficio se da y la postura llega. No es la postura ideal la que te trae los beneficios sino te los trae la repetición, la dedicación y el esfuerzo.. Entonces sí o sí, si practicas obtienes beneficios… no queda otra.
Pensé no escribir sobre los dos siguientes puntos ya que son cosas tan básicas, elementales y esenciales para vivir que todos ya saben. Pero saberlo al menos a mí no me basta, el Bikram me empuja a experimentarlo y recordarlo. La respiración calma el corazón, ya sea dentro de la sala porque la postura lo acelera o te agita, o afuera porque tienes un disgusto en el trabajo, tu novio te miente o simplemente se te cruzó el taxi. Si respiras con calma y dejas que el oxígeno haga su chamba, el corazón se tranquiliza y por lo tanto tus emociones también. Calmar tu corazón con la respiración, gran beneficio.

Por último el agua, los 40 grados en los cuales se practica te hacen sudar y bastante… si uno no llega bien hidratado a clase tu cuerpo te lo dejará saber, y no se trata de tomar agua durante los 90 min de clase, todo lo contrario, es antes y después en el día a día. Es obvio, tenemos que tomar agua, como uno siempre lo ha escuchado tus 8 vasos de agua al día, pero en la práctica hacen una gran diferencia y tu cuerpo te lo deja saber, te los pide, los necesita.

Mi experiencia con el Bikram la puedo resumir en:
PRÁCTICA + HIDRATACIÓN + RESPIRACIÓN = OPTIMISMO + CALMA… MUCHA CALMA

No quiero dejar de resaltar lo acogedor que es el estudio Bikram Yoga Perú. Es un placer llegar, cada detallito hace que uno se sienta en casa. Es un oasis en medio de la locura de nuestra ciudad, su calidez atrae a un número de personas que forman la comunidad Bikram Yoga Perú, todas ellas siempre dispuestas a compartir este espacio y todos sus beneficios.

Ahora sí me voy, tengo que llegar al Bikram, un nuevo trimestre, a ver qué sorpresa me trae hoy mi práctica. Me da ilusión saber cómo está mi cuerpo hoy, mi determinación, qué pensamientos aparecerán. Cada día los 90 min se transforman y no necesariamente en lo que yo esperaba…pero así es, así es la vida!

Muchas Gracias Bikram Yoga Perú.

NAMASTE

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  1. Juanita  24 enero, 2016

    Bikram =crecimiento . Gracias Bru!

  2. talia  24 enero, 2016

    Felicitaciones Bruna! Los máximo tu testimonio y sobre todo tu decisión de cambio a travez del yoga!
    Namaste!

  3. Anónimo  25 enero, 2016

    Lo máximo Bruna! Me meteré de todas maneras en febrero!

  4. talia  25 enero, 2016

    Gracias por tu comentario! Te esperamos!

  5. talia  25 enero, 2016

    Muchas gracias por tu comentario!

  6. talia  25 enero, 2016

    Gracias, Juanita, por tu comentario!

  7. Carlos Seminario V  25 enero, 2016

    Excelente testimonio.
    Tengo el mismo sentimiento.

  8. Mery  26 enero, 2016

    Vivo un poco lejos pero voy a querer matricularme.

  9. talia  18 abril, 2016

    Hola Mery, ¡te esperamos!

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