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Respira Vacío

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Hoy comencemos con un ejercicio muy simple:

Inhala lo más profundo que puedas…

1…

2…

3…

4…

5…

6…

Muy bien.

Ahora, vuelve a inhalar, y exhala o lo más profundo que puedas…

1…

2…

3…

4…

5…

6…

Tal vez me equivoque, pero sospecho que estás mucho más familiarizado con tu inhalación (capacidad de llenar tus pulmones de aire) que con tu exhalación (capacidad de vaciar tus pulmones de aire).

Nuestro cuerpo puede vivir muchas horas sin tomar agua, muchos días sin comer, y tan sólo unos minutos sin oxígeno. Sin embargo, mucho mayor es la atención que le ponemos a lo que bebemos y comemos que a la dosis de oxígeno que le damos a nuestro cuerpo cada segundo. Hay tanta bulla a nuestro alrededor que no es fácil escucharnos respirar.

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La inhalación y la exhalación componen el soundtrack de la película de nuestra vida. Es el medio más efectivo que tenemos para mantener un cuerpo sano, una mente tranquila y un corazón contento. Es nuestro mecanismo más efectivo de supervivencia y la llave a una vida más limpia y larga. Nacimos respirando normal y a medida que crecemos olvidamos cómo hacerlo. Luego recurrimos a todo tipo de cursos de respiración. Lo dije en mi artículo anterior y lo seguiré repitiendo… Aprender no es más que recordar. Hay formas más complejas de respiración que definitivamente pueden ayudar a profundizar en nuestra respiración y en nuestra conciencia, pero comencemos por el principio.

¿Qué es una respiración normal? Normal es natural, fluido, sin esfuerzo y balanceado. 50% – 50%. ¿Has escuchado el ir y venir de las olas del mar? Eso es normal. Lo común no es siempre normal.

¿Qué es común? Nos hemos acostumbrado a poner la respiración al servicio del corazón y las emociones. Me alegro, me altero, me molesto… y como mecanismo automático de reacción, respiro más rápido. Posiblemente inhale cantidades enormes de aire y luego exhale rápidamente por la nariz. La emoción cambia, el soundtrack de mi vida cambia. Funciona para el cine. No para la realidad.

¿Has intentado poner a la respiración como el piloto de tus emociones? Es natural reaccionar y sentir. La próxima vez que enfrentes una emoción que te saque de tu rutina, intenta mantener una respiración normal a pesar de ello. Es como el sonido del mar. No importa lo que pase fuera de él, éste, mantiene un ir y venir constante, inmutable, infinito. Intenta mantener una respiración océanica. Siempre por la nariz. Inhalando y exhalando en cantidades iguales. No busques lo forzado, lo profundo, lo intenso. Quédate en lo sutil y natural. Recuerda. Ya sabes cómo hacerlo. A pesar de ello, no es nada fácil porque nos hemos enamorado de los fuegos artificiales, las telenovelas, las montañas rusas y el colorante.

Cuando algo anda mal, automáticamente, recurrimos a buscar aire. Es un buen punto de partida (mucho mejor que buscar un cigarro, una coca cola o algún video en you tube que logre distraernos un rato). Sin embargo, con frecuencia creemos que respirar es inhalar. Y eso es sólo la mitad de lo que abarca la respiración.

¿Cómo explicas que al comienzo de este artículo te diste cuenta que tienes mucha más facilidad para inhalar, absorber, llenar…. Que para exhalar, vaciar, soltar? En nosotros mismos está la pista de lo que nos hace falta.

Vivimos en un mundo rico en estímulos. El deseo de querer más y el miedo de perder lo que tenemos gobiernan muchas de nuestras acciones. Y es ese deseo de abundancia infinita que ha llegado a colarse hasta lo más sutil y esencial de nuestra vida: nuestra respiración.
A ver si buscamos llenarnos de un poquito más de vacío.

Angie Ferrero para Espacio360.

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  1. Anónimo  21 marzo, 2014

    maravilloso!

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